Sun 31 Aug 2008
Arqueóloga Isabel Flores considera que es el “premio a toda una vida de trabajo”.
Tres momias intactas de hace 1,300 años pertenecientes a la cultura Wari, una de ellas ya bautizada como “La Dama de la Máscara”, descubiertas en pleno barrio residencial de Lima, en la pirámide precolombina conocida como Huaca Pucllana, fueron presentadas ayer por Isabel Flores, jefa del equipo de arqueólogos.
La arqueóloga destacó que es la primera tumba completa descubierta desde que comenzaron a trabajar hace 27 años en este complejo, que era entonces basurero de la ciudad y escenario de paseos en bicicleta, partidos de fútbol y criadero de cerdos.
Esto convierte el descubrimiento, en palabras de la propia Flores, en “el premio a toda una vida de trabajo”.
Isabel Flores recuerda con emoción el momento en que comprobaron el tesoro que habían tenido la suerte de encontrar, y el “impacto que generó en arqueólogos y obreros” la máscara intacta de uno de los fardos, la que ya todos llaman “La Dama de la Máscara”.
“Tiene unos ojos muy fijos y parecen muy fuertes”, relató Flores, al describir los ojos grandes y azulados realizados, según la tradición de los waris, con conchas marinas.
Los propios arqueólogos realizaron el trabajo de desentierro con enorme respeto, incluso con pequeños ritos, tales como ofrendas de hoja de coca y de chicha, una bebida tradicional andina que se hace con maíz.
La tumba, descubierta durante los trabajos de restauración de la pirámide, está compuesta por tres fardos funerarios que contienen tres momias de personas adultas enterradas en posición fetal junto a su ajuar, así como por los restos óseos de un niño, sacrificado como ofrenda.
Estos sacrificios de niños y mujeres jóvenes eran habituales, hacían “parte de sus ritos y ofrendas y (era algo) normal dentro de su concepción de culto a los dioses”, explicó Flores.
Entre 1997 y 2001 se descubrieron en este mismo yacimiento restos de 13 fardos funerarios, y en 2005 los restos de una momia decapitada y otros tres niños.
Sin embargo, todas las tumbas habían sido saqueadas, en una costumbre que se remonta, según Flores, a la época de la Colonia, cuando los españoles hacían a los nativos buscar ansiados metales preciosos, como el oro.
Cuando no encontraban nada, como es el caso de la Huaca Pucllana, dejaban las tumbas en mal estado, con lo que se perdía una importante información para los arqueólogos.
El descubrimiento permite sumar nuevas piezas al rompecabezas que es la historia de la capital peruana, donde las diferentes culturas se superponen en los complejos arqueológicos.
PRECISIÓN
Análisis. Isabel Flores solicita el apoyo desinteresado de alguna clínica para aplicar rayos X y estudiar los fardos funerarios. Asimismo, requiere de un lugar en donde depositar las momias, pues en la Huaca no hay un lugar adecuado.
FUENTE : DIARIO LA REPUBLICA